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May

¡Buena caza!

   Escrito por: J. en Temporada 1

La Porte Noire

Pub "La Porte Noire"

8 de mayo de 2009
(La Porte Noire, 19:10 p.m.)

Llego al local temprano. Aún no hay nadie. El camarero juega al ajedrez con un tipo sobre la barra mientras un tercero sigue la partida sin demasiado entusiasmo. Suena algo de Nick Cave. Pido una Duvel, me acomodo en una mesa del fondo y despliego la copia impresa del mapa ante mí.
Un rompecabezas dentro de otro rompecabezas.
(¿Qué intentas decirme, Fred?)
Por más que lo miro, soy incapaz de sacar nada en claro de aquel trozo de papel. Es como intentar descifrar la caligrafía de un loco.
Cuento hasta cinco líneas primarias de color rojo, trazadas sin lógica aparente sobre el plano y marcadas invariablemente con una sucinta anotación a lápiz: una cifra en numeración arábiga (1, 2, 3, 4 y 5, en el sentido de las agujas del reloj), seguida de unas coordenadas y una fecha, siempre entre 1941 y 1944. Algo más de una docena de líneas secundarias, discontinuas y de trazo más fino, actúan a modo de vasos comunicantes entre las anteriores o bien se ramifican en incontables brazos buscando los límites de la antigua muralla: la Tour Aneessens, Courtine, la Tour Noire… A simple vista, dibujan una especie de tela de araña de proporciones kilométricas cuyo centro geométrico se localiza en algún lugar de la place Saint-Géry. Un pentágono irregular señala el lugar: el nudo principal.


Una sexta línea, ésta de color azul, parte de Anderlecht y atraviesa la ciudad en una tortuosa diagonal hasta acabar en la rue de la Grande Ile, más o menos en la intersección con Des Six Jetons y justo en el extremo de una de las ramificaciones de la línea 4. Sobre este punto, una anotación más: B. Sin fecha.
Al margen, apuntes en letra apretada y picuda de carácter técnico: cálculos, mediciones, más coordenadas. Palabras, frases enteras subrayadas nerviosamente y puntuadas con signos de admiración. Todo en alemán.
Nada.
(…)
JESÚS: What´s up, man?
Mi nuevo amigo y colaborador on line me saca de mi ensimismamiento con una palmada en el hombro. Rosa, a su lado, me dedica una media sonrisa sincera y compasiva. No los he visto llegar.
“¿Queréis tomar algo?”, balbuceo.
JESÚS: No te preocupes. (Se sienta a mi lado y enciende un cigarrillo. Rosa se coloca frente a mí). ¿Es ése el mapa?
Asiento.
Lo toma entre sus manos y lo estudia durante unos minutos.
“Qué”, pregunto.
JESÚS: No sabría qué decirte. (Pasándole el mapa a Rosa, que se aplica a estudiarlo con fruición). ¿Qué estamos buscando exactamente?
YO: Túneles, supongo. Galerías subterráneas o algo por el estilo. Fred nunca fue demasiado explícito.
Silencio.
JESÚS: (Resoplando). Hay más de trescientos kilómetros de canalizaciones subterráneas bajo nuestros pies, ¿lo sabías?
YO: Las cloacas.
JESÚS: Voilá. Y eso sin contar los sótanos del Sacré Coeur.
ROSA: (Sin levantar la vista del mapa). O las galerías del cementerio de Laeken.
JESÚS: La puta ciudad está hueca, tío.
Silencio.
Nos miramos y volvemos a mirar el mapa.
Pasan dos, tres minutos.
Al fin, Rosa dice: “Es un laberinto”.
YO: Dime algo que no sepa.
ROSA: No, en serio. La disposición de estas líneas… En fin, no estoy muy puesta en ingeniería, pero no me parece que se corresponda con el trazado de las cloacas. Su diseño es demasiado… Intrincado.
YO: ¿Qué quieres decir?
ROSA: Si realmente se trata de túneles, tal vez fueron excavados para ocultar algo.
JESÚS: ¿Un tesoro?
ROSA: Algo valioso, desde luego. ¿Para qué se construye un laberinto si no?
YO: Demasiado bueno para ser cierto.
ROSA: Es sólo una teoría.
YO: Ya.
JESÚS: Pero tiene sentido, tío. Piénsalo. En fin… Sólo hay que echarle un poco de imaginación.
YO: Es absurdo.
ROSA: No tanto. (Su dedo índice traza un círculo en torno a Saint-Géry). Esta zona debe corresponderse más o menos con el emplazamiento de la antigua capilla.
JESÚS: ¡Claro! ¿Cómo no se me había ocurrido antes?
YO: ¿Qué capilla? ¿De qué coño estáis hablando?
JESÚS: Siglo VI. Se dice que el tal Saint-Géry hizo construir una capilla en el único trozo de tierra firme que pudo encontrar por los alrededores.
ROSA: La Grande Ile.
JESÚS: La ciudad creció en torno a ella. Sobre una isla en mitad de un pantano.
YO: ¿Un pantano?
ROSA: Como suena. De hecho, Bruselas viene a significar más o menos eso: “la capilla sobre el pantano”. O eso dicen.
JESÚS: Romántico, ¿no?
YO: Joder.
ROSA: ¿Se te ocurre un lugar mejor para guardar un secreto?
JESÚS: Tierra sagrada. De puta madre.
Silencio.
Trato de bajar de las nubes.
YO: En cualquier caso, no veo la manera de acceder ahí abajo. El mapa no es claro en este sentido. Quiero decir… No indica ninguna entrada ni nada que se le parezca. ¿Qué se supone que tendríamos que hacer? ¿Cavar un agujero en mitad de la place? ¿Volarla por los aires?
JESÚS: Tal vez.
ROSA: Supongo que lo más sensato sería comprobar sobre el terreno el trazado de estas líneas. Recorrerlas en la superficie, ¿vale? De A a B. Y buscar algún indicio. Algo que nos lleve un paso más allá.
YO: ¿Una puerta trasera?
ROSA: ¿Por qué no? La ciudad está hueca, ¿no es eso? Sólo hay que encontrar el lugar correcto. No perdemos nada con probar.
Silencio.
Mi cabeza funciona a mil por hora. Creo entrever algo, pero aún no sé qué. Pura intuición: ¿un sótano? ¿La cripta de una iglesia? En principio, cualquier posibilidad es válida.
Enciendo otro cigarrillo y digo: “Ok“.
JESÚS: ¿Tenemos un plan?
YO: Eso parece.
JESÚS: ¡Genial! ¡Esto es algo grande, tío! GRANDE. (Vuelve a palmearme en el hombro). Voy a por una ronda.
Me reparto el trabajo con Rosa.
Les adjudico a ellos las líneas 1, 2 y 3. Yo me quedo con las 4 y 5, incluyendo el tramo azul hasta Anderlecht. Punto de partida: la place Saint-Géry.
Llegan las cervezas: “¿Un brindis?”
ROSA: Por la amistad.
JESÚS: Y la aventura.
LOS TRES: Santé !
Los vasos chocan alegremente.
Antes de apurar su cerveza de un solo trago, Jesús añade: “¡Buena caza!”

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Esta entrada fue escrita en Jueves, Mayo 21st, 2009 a las 13:44 y está incluida en Temporada 1. Puede seguir cualquier comentario a esta entrada en el RSS 2.0 feed. Puede hacer un cometario, o trackback desde su propia página web.

4 comentarios hasta ahora

Marcos
 1 

Ese bar tiene buena pinta…

22 May 2009 a las 10:06
Matilde
 2 

Esto está que arde!!! Creo que es la mejor entrega que he leído hasta ahora! Estoy impaciente por leer la próxima!

22 May 2009 a las 14:32
MONKIFLI
 3 

Las ciudades nacen, crecen, algunas desaparecen y otras se convierten en el ombligo de Europa. En su evolución van dejando cicatrices.
Esta experiencia transpira Bruselas.
Interesante lugar en el Parc du Cinquantenaire, el Musée de l´Armée junto al Musée Royaux d´Art et d´Historie…
A bientôt.

27 May 2009 a las 8:28
Der lehrer
 4 

Qué bien! Tres entregas del tirón, y esta no ha hecho más que ponerme los dientes largos hermano. Siento el retraso, pero ya he vuelto… Heds.

05 Jun 2009 a las 20:31

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